Título: Enfrentamiento en el Estrecho: dos patrulleras y un helicóptero de la Guardia Civil frente a tres embarcaciones ilegales
Contenido completo: La costa de Chipiona, situada al oeste de la provincia de Cádiz, ha sido nuevamente el escenario de una operación policial contra el tráfico internacional de hachís, apenas unas semanas después de la última intervención en esas mismas aguas. Una persecución a gran velocidad, que involucró a numerosos recursos por ambas partes, tanto por los narcotraficantes como por la Guardia Civil, concluyó con la incautación de un cargamento de 1,7 toneladas de hachís y la detención de los cuatro ocupantes de la embarcación clandestina.
La interceptación tuvo lugar cuando los agentes de la Guardia Civil, que forman parte del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), un sistema de cámaras de alta capacidad instaladas en todas las costas de España, detectaron una embarcación al oeste de la costa de Chipiona que navegaba de forma sospechosa con dirección a la costa.
Tras las primeras maniobras ejecutadas por las embarcaciones para interceptar la narcolancha, los agentes pudieron constatar que la embarcación que transportaba la droga contaba con apoyo en el mar. La lancha comenzó a huir, asistida por otras dos embarcaciones de alta velocidad que se unieron a la persecución con el objetivo de obstaculizar la labor policial e impedir el abordaje.
Mediante las maniobras combinadas de la Guardia Civil, tanto desde el agua como desde el aire, se logró interceptar la embarcación de alta velocidad, que tenía una eslora de 14 metros y estaba equipada con cuatro motores de 350 caballos de potencia, la cual transportaba 1.700 kilos de hachís.
Horas después de esta intervención, cerca de la playa de Aguadulce, en Rota, no muy lejos del lugar del operativo, los agentes del Sistema Integral de Vigilancia Exterior pudieron observar a varias personas acumulando bidones de combustible. De forma inmediata, se alertó a las patrullas de servicio, quienes lograron abortar un intento de repostaje, probablemente destinado a las narcolanchas que intentaron auxiliar a los detenidos. Los guardias civiles incautaron un total de 114 garrafas de combustible, además de otras 10 que habían sido cargadas en una embarcación neumática abandonada en la zona.
