Título: La ONU exige a Estados Unidos que ponga fin a las "ejecuciones extrajudiciales" dirigidas a presuntos narcotraficantes
Contenido completo: Las operaciones aéreas que Estados Unidos ha llevado a cabo desde inicios de septiembre contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, que han resultado en la muerte de al menos 60 personas, infringen las normativas internacionales de derechos humanos, afirmó el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos este viernes. Estas acciones, además de las trágicas repercusiones para la vida de los individuos, han provocado un ambiente de gran tensión y confrontación entre el responsable de estas acciones, Donald Trump, y el presidente colombiano, Gustavo Petro.
“Estos ataques, junto con su creciente costo humano, son inaceptables. Estados Unidos debe poner fin a estas acciones y tomar todas las medidas necesarias para evitar las ejecuciones extrajudiciales de personas a bordo de las embarcaciones, sin importar la conducta delictiva que se les asigne”, manifestó Volker Türk, el Alto Comisionado, haciendo referencia al argumento que sostiene Estados Unidos de que las embarcaciones atacadas transportaban drogas hacia su país.
A pesar de las decenas de fallecidos de nacionalidad venezolana, colombiana y trinitaria, Washington no ha presentado evidencia que respalde sus acusaciones. Türk enfatizó que los ataques a las embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico “no tienen justificación alguna en el marco del derecho internacional”.
El gobierno de Estados Unidos sostiene que esas acciones son parte de operaciones indispensables contra el narcotráfico y el terrorismo, y que se ajustan al derecho internacional humanitario. No obstante, el Alto Comisionado refutó tal afirmación, recordando que la lucha contra el tráfico ilícito de drogas a través de las fronteras internacionales es un asunto que debe ser abordado desde la aplicación de la ley.
Esta lucha debe estar sujeta a las estrictas restricciones sobre el uso de la fuerza letal que establecen las leyes internacionales de derechos humanos, las cuales solo permiten este tipo de acciones como “último recurso contra individuos que representan una amenaza inminente para la vida”, añadió.
“Ninguna de las personas a bordo de las embarcaciones atacadas parecía constituir una amenaza inminente para la vida de otros ni justificar de ninguna otra manera el uso de la fuerza letal contra ellas conforme al derecho internacional”, subrayó Türk.
Aunque el combate al narcotráfico es una tarea compleja, Estados Unidos debe respetar el derecho internacional y adherirse a las disposiciones de los tratados antinarcóticos que son de su competencia.
El Alto Comisionado instó al gobierno estadounidense a continuar utilizando métodos policiales bien establecidos para hacer frente al presunto tráfico ilícito, incluyendo la interceptación legal de embarcaciones y la detención de sospechosos de acuerdo con las normas penales pertinentes.
Volker Türk también solicitó una investigación rápida, transparente e independiente de todos los ataques, con el objetivo de enjuiciar y sancionar a las personas acusadas de delitos graves, de acuerdo con los principios fundamentales del estado de derecho, tales como el debido proceso y un juicio justo, principios que Estados Unidos ha defendido durante mucho tiempo.
