NARCOTRÁFICO

La provincia de Huelva se establece como el nuevo edén del narcotráfico en España.

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La provincia de Huelva se establece como el nuevo edén del narcotráfico en España.
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La provincia de Huelva se establece como el nuevo edén del narcotráfico en España.

Título: La provincia de Huelva se erige como el nuevo paraíso del narcotráfico en España

Contenido completo: Esta semana, Portugal ha sido testigo de la faceta más oscura del fenómeno criminal que ha estado arraigado en España durante años. El narcotráfico carece de límites geográficos y genera problemas donde quiera que se instale. Todo está interconectado, especialmente en naciones como España y Portugal, que comparten una frontera meridional marcada por el río Guadiana. En la noche del 27 de octubre, otro agente de la autoridad en Europa perdió la vida a causa del narcotráfico, siendo esta vez un miembro de las fuerzas armadas portuguesas de la unidad de control costero de la Guardia Nacional Republicana (GNR). Fue asesinado tras una persecución que involucró a una narcolancha.

La víctima es el cabo Pedro Manata e Silva. Un piloto de narcolanchas en el río Guadiana decidió embestir la embarcación en la que se encontraban Pedro y sus tres compañeros, quienes intentaban arrestar a esos mismos narcotraficantes. Este trágico acontecimiento recuerda lamentablemente al asesinato de los guardias civiles David Pérez y Miguel Ángel González, ocurrido el 9 de febrero de 2024 en Barbate. Este asesinato es un reflejo del aumento de la actividad narcotraficante en la provincia de Huelva, que ha sido provocado por el desplazamiento de conocidos grupos criminales del Estrecho hacia dicha área debido a la presión policial. Hasta el momento, los asesinos permanecen en libertad tras incendiar la ‘goma’ que causó el siniestro.

Huelva se ha consolidado como la provincia española que presenta el mayor riesgo de que el crimen organizado infiltre todas las instituciones públicas. En estos últimos años, el narcotráfico en España ha modificado las rutas para el transporte de drogas, y los principales grupos delictivos de Huelva no han dejado de expandirse. La ubicación geográfica de la provincia, sumada a un territorio en el que la inversión pública y la atención mediática son notablemente escasas en comparación con otros lugares de España, convierte a este enclave en un sitio propicio para que el crimen organizado incremente su actividad y sus beneficios.

El Guadiana, la proximidad del Guadalquivir y la primera entrada del Atlántico en el sur de la Península Ibérica hacen de esta área un lugar ideal para el narcotráfico. La provincia onubense cuenta con 122 kilómetros de costa, adornados por playas poco vigiladas que facilitan la llegada de embarcaciones cargadas de droga. El Sistema de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil no puede hacer frente a la creciente cantidad de desembarcos de estupefacientes.

Asimismo, Huelva dispone de una amplia red de caminos rurales discretos en la ribera del Guadiana, que son perfectos para el transporte de mercancías ilegales hacia el interior de España. La falta de atención del Estado y de la Junta de Andalucía en términos de inversión en Educación, Sanidad, Servicios Sociales y Seguridad Ciudadana ha tenido un impacto negativo en Huelva a lo largo de los años. En lugares donde predominan la precariedad laboral y la ausencia de oportunidades, se observa el crecimiento del crimen organizado.

La llegada masiva de cocaína a la provincia ha desencadenado, además, un aumento en el blanqueo de capitales y se han presenciado escenas de alijos de polvo blanco a escasa distancia del Muelle de las Carabelas en la capital onubense. Este mismo año, se halló en Sanlúcar de Guadiana un alijo de más de 1.580 kilos de cocaína, precisamente en el punto del río donde tuvo lugar el asesinato del cabo portugués Pedro Manata Silva.

Sanlúcar de Guadiana ejemplifica cómo organizaciones criminales multimillonarias pueden operar en localidades con menos de 450 habitantes. El valor de este alijo de cocaína es al menos un 2.233 por ciento superior al presupuesto manejado por el pequeño ayuntamiento local.

En lo que respecta a Portugal, sus autoridades han observado con preocupación el aumento del narcotráfico en España, mientras que sus principales puertos se han transformado en bases logísticas fundamentales para mafias internacionales. Además, la laxitud en la regulación sobre la fabricación de narcolanchas ha generado un crecimiento descontrolado de astilleros ilegales en todo el país, desde el Algarve hasta el Miño, en la frontera norte con Galicia, en la provincia de Pontevedra.

El marco legal ha facilitado que históricos narcotraficantes que operaban en el Estrecho de Gibraltar hayan trasladado sus actividades a diferentes áreas de Portugal para continuar con sus negocios, dado que las autoridades portuguesas no han intensificado tanto su lucha contra este fenómeno. La presencia de gallegos en el país vecino es conocida desde el siglo pasado y sigue vigente, tanto en esa región como en la provincia de Huelva. En ambos lugares, por ejemplo, la organización de narcoveleros del ahora condenado Carlos Silla tuvo bases operativas.

El asesinato de un militar portugués en el río Guadiana a manos de un grupo de presuntos narcotraficantes españoles es solo la parte visible de un problema que afecta a ambos lados de la frontera. Se ha venido advirtiendo sobre esta situación, pero los responsables políticos permanecen inactivos hasta que un caso tiene un gran eco mediático. En este caso, la muerte de un militar portugués ha servido como detonante para que se anuncien posibles medidas, según lo declarado por el presidente Rebelo Sousa. Sin embargo, estas medidas aún están pendientes de implementación.

En lo que concierne al Guadiana, que ha sido históricamente la ruta de contrabando entre Portugal y España, es imperativo establecer una base operativa conjunta entre ambos países y una coordinación excepcional para mitigar la actividad de las mafias, que solo conducen al empobrecimiento de las provincias colindantes.

El alijo de cocaína detectado en Sanlúcar de Guadiana solo pudo haber sido financiado por grandes organizaciones criminales transnacionales que operan sin límites. Figuras como el Yeyo y el Teddy, de cuyas actividades hemos hablado en múltiples ocasiones en Narcodiario, son solo una representación de la situación que se vive en la provincia de Huelva. Son millonarios en fuga, con conexiones internacionales que les permiten seguir operando desde la clandestinidad.

Uno de ellos se encuentra en Dubái, mientras que el paradero del otro se desconoce. Sin embargo, ambos continúan, supuestamente, moviendo grandes volúmenes de droga a través de la provincia de Huelva, lo cual se evidencia en la frecuente actividad de narcolanchas a lo largo de la costa onubense. Además, en los últimos meses han recibido una noticia favorable: la Guardia Civil reducirá su presencia en localidades como Mazagón, El Rompido y El Rocío, lo que les otorgará aún más facilidades para operar con total impunidad en el transporte de drogas.

A estas facilidades se suma que, en términos logísticos, los clanes de narcotráfico de Huelva han evolucionado de tal manera que ya no solo emplean las tradicionales ‘gomas’ para transportar hachís desde Marruecos, sino que también están realizando puentes aéreos utilizando avionetas Cessna o helicópteros. Además, es común que se camuflen vehículos para transportar droga a Huelva desde el ferry que conecta la provincia con las Islas Canarias.

Mientras tanto, el Estado debería prestar atención a Huelva antes de que sea demasiado tarde.

Descanse en paz, Pedro Manata e Silva.

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