Título: El semisumergible se hunde, la droga y los tripulantes son trasladados a Portugal
Contenido completo: El último semisumergible cargado de cocaína que fue avistado y, en esta ocasión, interceptado en el Atlántico antes de acercarse a la Península Ibérica, ha pasado a formar parte de otros tantos de su tipo en el fondo oceánico. El artefacto, tras ser abordado e inspeccionado por los agentes de la Polícia Judiciária de Portugal en alta mar, se hundió. Sin embargo, las autoridades lograron poner a salvo a los cuatro tripulantes -dos de nacionalidad venezolana, uno colombiano y uno ecuatoriano- y recuperaron los 1.700 kilos de droga que llevaba en sus compartimentos. Los narcosubmarinos navegan por el mar de manera habitual. Solo hay que recordar lo ocurrido hace escasas semanas en la ría de Arousa.
La operación para interceptar el semisumergible requirió el despliegue de una amplia variedad de recursos del Componente Naval de la Marina de Portugal, en una misión que involucró a más de 70 militares, superando las 138 horas de operación y navegando un total de 1.527 millas náuticas, tal como informaron este martes fuentes oficiales del cuerpo de la Armada lusa.
Una vez más, la información sobre el desplazamiento del artefacto fue proporcionada por los norteamericanos de la DEA y del Comando Sur, en colaboración con la NCA británica, aunque se sospecha que podría haber descargado una parte de la carga. Esto se infiere al comprobar que solo transportaba 1.700 kilos de cocaína, una cantidad significativamente inferior a lo que se suele transportar en este costoso medio de tráfico.
Respecto al interior del artefacto, lo que se pudo observar tras el abordaje es similar a los anteriores, aunque parece contar con mejores equipamientos en términos electrónicos. Se verificó, además, que disponía de una cámara que funcionaba como periscopio, lo que facilitaba la vigilancia del exterior.
Por otro lado, continúa abierta la investigación sobre el destino del semisumergible, que podría haber tenido como objetivo el encuentro con lanchas de alta velocidad operadas por alguna organización de la Península Ibérica, probablemente gallega, sin descartar también la participación de alguna procedente del Sur de España. Tanto unas como otras han tenido centros de operaciones establecidos en Portugal desde hace tiempo.
Su apariencia exterior difiere de la del semisumergible intervenido en las Azores, ya que carece de cubierta habitable, una característica que sí se observó en aquel artefacto y en otro que fue localizado poco después en Brasil. Por este motivo, se sospecha que su origen se encuentra directamente en Venezuela, específicamente en la desembocadura del Orinoco.
