Título: «En Bélgica, que se encuentra muy cerca, se está produciendo el ‘plata o plomo'»
Contenido completo: «El crimen organizado está apoderándose de numerosos países». Antonio Duarte, líder de la Udyco Central, la principal unidad de élite del Cuerpo Nacional de Policía dedicada a la lucha contra el narcotráfico, iniciaba así su intervención en una mesa de expertos que se lleva a cabo esta semana en la Fundación Galega Contra o Narcotráfico, situada en A Estrada. Este evento se enmarca dentro del II Congreso sobre Legislación Antinarcotráfico (el primero en tres décadas), al cual asisten las figuras más destacadas en la lucha contra las drogas, tanto de las fuerzas de seguridad como del ámbito judicial, a nivel gallego y nacional.
Duarte, entre otros aspectos, presentó una cuestión novedosa que no se suele abordar en estos encuentros y que también es consecuencia del crecimiento del narcotráfico. «Ya lo observamos en Cotobade (refiriéndose al laboratorio de cocaína). La degradación ambiental que provoca el narcotráfico. En otros países se traduce en la deforestación, la minería ilegal; aquí se manifiesta a través del plástico que se arroja al mar y los desechos que van al río. Los productos químicos de Cotobade terminarán en el Lérez. Eso es innegable».
El director de la Udyco expresó su inquietud por «el fentanilo y los nitazenos, opioides sintéticos que están causando estragos en Estados Unidos y Canadá», y subrayó la existencia en España de «laboratorios. Este año hemos confiscado doce, la mayoría relacionados con la cocaína, pero ahora han trasladado laboratorios de drogas sintéticas aquí». Martínez Duarte admitió que la situación es más crítica que nunca. «Estamos incautando gran cantidad de drogas y arrestando a muchas personas, pero el problema persiste».
En la Costa del Sol operan en la actualidad más de un centenar de grupos criminales, según expuso el alto mando policial. «En diez intervenciones policiales, en nueve de ellas se encuentran armas. En Galicia eso no ocurre porque el crimen organizado está controlado por un reducido número de mafias».
En el sur, explica, «el foco se está concentrando en el Guadiana y el Guadalquivir. Las organizaciones criminales lideradas por mafias del este de Europa y colombianos han visto una oportunidad en grupos locales establecidos allí que reducen los costos de las comisiones. Si aquí cobran un 18 por ciento por cada operación, allí lo hacen por un cuatro por ciento. Han hecho que los precios se desplomen y el crimen organizado internacional se ha percatado de ello».
El comisario principal reveló este jueves en A Estrada que «un juez de Amberes se encuentra oculto y protegido, lo que evidencia la corrupción, la forma en que en Bélgica se está llevando a cabo el plata o plomo, comprando periodistas, jueces o policías». En Francia, añadió Duarte, se registraron «más de 500 acciones con armas el año pasado, y en Marsella hubo más de 50 muertes relacionadas con el crimen organizado. El primer ministro francés habla de un tsunami blanco».
El líder de la Udyco sostiene que «hay que ser muy ingenuo para pensar que eso no va a suceder aquí. Eso va a ocurrir. Existe un acuerdo tácito para evitar ajustes de cuentas y, por ahora, lo están respetando; se están trasladando a Dubái y a Turquía y desde allí dirigen las operaciones». Sin embargo, el comisario advierte que en cualquier momento, el crimen organizado podría asestar un golpe más contundente en España, por lo que solicita más y mejores recursos.
En la misma mesa que Duarte, a su derecha, se encontraba Óscar Remacha, máximo responsable de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en materia de narcotráfico, quien declaró que «no existe una conciencia política sobre los riesgos. El Ministerio del Interior va por un lado, el de Justicia por otro, y con la Fiscalía tampoco hay una línea común. Sería deseable contar con una estrategia unificada y un comité en el que todos estén representados. Esto es cambiante, no se puede hacer algo a largo plazo. Solo hay que observar el Sur, la transición del hachís a la cocaína».
Remacha también solicitó una «revisión de las competencias de la Audiencia Nacional. Yo lo padezco a diario debido a problemas relacionados con grandes causas de blanqueo que involucran a grandes organizaciones criminales. Y hay que actuar sobre ese patrimonio».
El jefe de la UCO enfatizó la necesidad de regular la figura del agente encubierto en el ámbito del blanqueo y la de los informantes, además de demandar una mayor dotación de recursos. «Una operación de narcotráfico requiere de recursos. Cuando te están atacando por todos lados, hablando de plata, cualquier cosa es insuficiente».
Remacha propuso soluciones a algunos de los problemas actuales en la materia. «Recibimos alertas sobre cinco semisumergibles mensualmente. ¿Qué hacemos? Una medida sencilla sería aprovechar el decreto ley que regula las narcolanchas e incluirlos como un elemento más sancionable. Sería un buen ejemplo la regulación de Colombia, que lo considera un aspecto adicional del tráfico de drogas. Aunque sea una figura vacía, es un delito de tráfico de drogas. Luego, podría ser agravado si transporta sustancias».
Al mismo tiempo, también destacó la urgencia de penalizar «la provisión de víveres a las embarcaciones que se agrupan de 13 en 13, que parece que no se puede hacer nada al respecto. Eso debería ser castigado como si se tratara de un acto delictivo. Lo mismo ocurre con las aplicaciones encriptadas; es necesaria una ley que actúe contra esas herramientas».
Jaime Gayá, jefe de Aduanas en Galicia, por su parte, ofreció una perspectiva muy pesimista sobre la lucha contra el blanqueo en la Comunidad Autónoma del Noroeste de España. «La percepción que tenemos es que estamos retrocediendo claramente. Cada vez hay menos causas, debido a las resistencias tanto de la Fiscalía como de los juzgados. Estamos encontrando dificultades para la judicialización por el elemento de la vinculación previa a la actividad delictiva. Comprendemos su postura, el deseo de asegurar el éxito, pero queremos subrayar que anteriormente hay un trabajo serio y muy maduro de investigación. No estamos investigando a los nuevos narcotraficantes que están surgiendo por blanqueo de capitales».
En el encuentro también participó Luis Uriarte, fiscal de la Audiencia Nacional, quien explicó que «la persecución del narcotráfico en la actualidad no está de moda, y de ahí derivan las carencias que existen. En los años 90, con la heroína, los políticos se pusieron manos a la obra y comenzaron a tomar medidas. Ahora no es tan relevante, y hay muchas carencias».
Uriarte, que cuenta con una amplia experiencia en Galicia y está especializado en blanqueo y es responsable de la reciente condena a la red conocida como Yeyo, afirmó que la persecución de los patrimonios de los narcotraficantes «es el verdadero instrumento que debemos potenciar. Puedo afirmar sin lugar a dudas que lo que más le duele a un narcotraficante no es ir a prisión, porque eventualmente saldrá. Además, en España la estancia en prisión es breve. La pérdida de su patrimonio es lo que más les afecta, a años luz. Lo hemos evidenciado en escuchas telefónicas y en declaraciones de abogados. Ese es nuestro punto más débil y en el que más debemos ahondar».
El fiscal encargado de la lucha contra el blanqueo derivado del narcotráfico en la Audiencia Nacional solicitó reformas legislativas debido a la «absoluta atrofia de nuestra Ley para la persecución de este tipo de delitos», y citó un ejemplo de un caso con 40 procesados, «un sumario muy extenso. Tras tres años de instrucción, tuve que presentar 570 escritos al juez. No puede existir una legislación que permita esto porque atrofia el sistema».
En un tono positivo, Uriarte elogió el trabajo de las fuerzas de seguridad y su especialización que, en su opinión, debería ir acompañada de la creación de juzgados especializados siguiendo el modelo francés, donde «tienen los JIRS, 4 o 5 en todo el país. Podría haber perfectamente en España tres o cuatro» dedicados exclusivamente a la lucha contra el crimen organizado. De lo contrario, asegura, es dejar todo en manos de «héroes», en referencia a los jueces de instrucción del país que combinan la investigación de delitos menores con macrocausas relacionadas con el narcotráfico internacional.
Título: «En Bélgica, que se encuentra muy cerca, se está produciendo el ‘plata o plomo’»
Contenido completo: Juan Carlos Carballal, uno de los magistrados más experimentados en este ámbito, manifestó que «tras dos décadas dedicadas a la instrucción penal, comenzando en localidades conflictivas como Cambados y actualmente en Vigo, he podido observar que las grandes organizaciones dedicadas al narcotráfico representan un problema considerable. Sin embargo, ahora estamos presenciando un aumento exponencial del tráfico a nivel medio y del menudeo, lo que origina un germen de conflictividad social en las calles. La droga está invadiendo los locales de ocio y las vías públicas. Estamos judicializando problemas mentales que derivan del tráfico de drogas cuando esa no es la solución».
Carballal también expresó su disconformidad con el modelo de tribunales de instancia que ha comenzado a operar. «Se avecina un caos en las grandes urbes a partir del 1 de enero».
El evento, que se desarrollará este viernes con la participación de la fiscal jefa de Antidroga, Rosa Ana Morán, contó con la asistencia en la inauguración del presidente de la Audiencia Nacional, Juan Manuel Fernández, así como del presidente del TSXG, Ignacio Picacoste, y del conselleiro de Xustiza, Diego Calvo, entre otros. La representante del Ministerio Público afirmó en su intervención que España enfrenta un problema serio con el crimen organizado y pidió más y mejores recursos para hacerle frente.
