**Título: La Policía ‘ajusta las cuentas’ al crimen organizado en la Costa del Sol**
La Costa del Sol se presenta como el epicentro del crimen organizado en España y, por extensión, a nivel global. En esta región se congregan miembros de las mafias más influyentes del mundo, quienes desde aquí controlan su actividad más rentable, el tráfico de drogas, y no dudan en recurrir a la violencia extrema para proteger sus intereses. Igualmente, llevan a cabo negocios legales para el blanqueo de capitales. La Policía Nacional, plenamente consciente de la magnitud del desafío que enfrenta, ha desplegado un amplio dispositivo de recursos en la provincia de Málaga. A continuación, se detallan los resultados más recientes.
En el último mes, los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Málaga han llevado a cabo múltiples operaciones con un objetivo común: debilitar al crimen organizado que opera en la Costa del Sol. Como resultado, se han desarticulado siete organizaciones criminales y se han efectuado 55 detenciones. Los acusados, que operaban a lo largo de toda la costa malagueña, eran extremadamente violentos y poseían un alto grado de especialización. Los arrestos fueron el resultado de varios operativos llevados a cabo en las últimas semanas, entre los cuales destaca la resolución de un secuestro en Marbella y dos tiroteos, uno en Benalmádena y el otro en la capital de Málaga.
Una de las operaciones más significativas fue la denominada "operación Lobezno", en la que se arrestaron a diez ciudadanos de nacionalidad francesa, quienes tenían como centro de operaciones la Costa del Sol, en relación con presuntos delitos de secuestro y lesiones.
Gracias a la labor investigativa, la Policía ha podido establecer su implicación, por encargo, en el secuestro ilegal de un ciudadano marroquí, quien fue asaltado en un aparcamiento de un restaurante en Marbella en octubre de 2024. En ese momento, la víctima y un acompañante estaban saliendo del local y, al dirigirse hacia su vehículo, fueron abordados por varios individuos. Uno de ellos fue forzado a entrar en otro automóvil y mantenido en condiciones de privación de libertad durante varios días. Finalmente, fue liberado en la localidad malagueña de Torre de Benagalbón.
En una segunda operación, fueron detenidos dos ciudadanos franceses en Mijas Costa y Estepona, en relación con un intento de homicidio contra dos ciudadanos suecos en el término municipal de Benalmádena, acontecido el pasado mes de diciembre. Este incidente se produjo cuando las víctimas abordaron un vehículo de transporte con conductor (VTC), siendo interceptadas en la calle Poseidón por hombres que se encontraban en otro coche, armados con un subfusil y una pistola.
Las víctimas, amenazadas en su país por el crimen organizado, lograron escapar del VTC y salvaron sus vidas al arrojarse por un talud de 30 metros, siendo finalmente rescatadas por los bomberos. Estos acontecimientos evidencian la peligrosidad de los detenidos y la alta violencia que empleaban. En el marco de esta investigación, se incautaron 21 armas de fuego que la organización tenía almacenadas en una vivienda de Estepona.
En la siguiente operación, bajo el nombre de "Barbas", se arrestaron a cinco individuos más, también de nacionalidad francesa, y se emitió una Orden Europea de Detención y Entrega contra otro ciudadano francés, como presuntos responsables de delitos relacionados con el tráfico de drogas, falsificación de documentos, sustracción de vehículos a motor, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal.
Como resultado de la investigación en el marco de la operación Lobezno, se descubrió que dos miembros de la organización habían alquilado una nave industrial en Antequera utilizando identidades falsas. A finales de mayo, se supo que utilizaban dicha nave para cargar una furgoneta con hachís. Este vehículo tenía las matrículas dobladas y la carga quedó oculta en un camión-furgón de alquiler con placas polacas que se dirigía a Madrid. Finalmente, fue interceptado por una patrulla en Jaén. De esta operación, además de las detenciones, se destacan 374 kilos de hachís incautados.
Los investigadores, a partir de las indagaciones de las tres operaciones mencionadas, confirmaron que los acusados pertenecían a una misma organización y se dedicaban a cometer diversos delitos, que incluían secuestros, ajustes de cuentas y tráfico de drogas. A medida que avanzaban sus pesquisas, los agentes se dieron cuenta de que algunos de los autores eran coincidentes en las distintas operaciones, las cuales convergieron en un punto de la investigación, corroborándose la versatilidad delictiva de la red. Se destaca su alta peligrosidad y su forma de actuar, que es altamente especializada y violenta.
Recientemente se cerró la operación "Bolero", una investigación que logró esclarecer un intento de homicidio ocurrido el pasado mayo, a plena luz del día, en el aparcamiento de un supermercado localizado en la calle San Salvador, en la capital de Málaga. Un hombre fue alcanzado por dos disparos por parte de un grupo de cinco individuos que intentaban sustraerle una bolsa de gran tamaño que contenía fajos de billetes. Se ha detenido a dos de los implicados, uno de ellos –presunto autor material de los disparos– en Marbella y otro en Málaga capital, mientras que se han emitido requisitorias internacionales de búsqueda y detención respecto al resto de los sospechosos.
Por otra parte, tras un año de investigación, se concluyó la operación "Kuni", en la que los miembros de la Udyco-Costa del Sol lograron desarticular otra organización criminal de origen francés que se había asentado en Estepona. Durante las diligencias policiales se llevaron a cabo 11 registros en domicilios de Marbella, Estepona y El Saucejo (Sevilla). Los investigadores detuvieron a nueve individuos por delitos de depósito de armas, tráfico de drogas, robo de vehículos, falsedad documental y pertenencia a organización criminal. Entre los efectos incautados, es relevante la aprehensión de 14 armas de fuego, que incluían tres fusiles de asalto con su munición, además de 600 kilos de hachís que la organización tenía almacenados en una vivienda particular en Estepona.
Para transportar las armas de fuego sin levantar sospechas, lejos de vehículos de alta gama o grandes dimensiones, utilizaban un pequeño automóvil utilitario con un doble fondo, que funcionaba como ‘armero móvil’, lo que les permitía pasar desapercibidos al acudir a los lugares para realizar los asaltos a narcotraficantes. Cabe destacar que, tras revisar el interior del vehículo, se encontró un compartimento oculto y mecanizado que contenía un fusil de asalto, cuatro pistolas y un revólver, junto con abundante munición.
Además, llevaban a cabo dos operativas claramente diferenciadas para ejecutar los asaltos, utilizando, por un lado, matrículas falsas ‘dobladas’ en vehículos sustraídos y, por otro lado, automóviles que estaban fraudulentamente registrados a nombre de terceros ajenos a la trama. También empleaban distintivos policiales para suplantar a agentes de la autoridad.
Tras la labor de investigación, se concluyó que los detenidos se dirigían a realizar los asaltos a localidades de la Costa del Sol, pero también a otras ciudades como Cádiz, Sevilla y Madrid. Su actividad principal era llevar a cabo asaltos violentos y armados contra otras organizaciones criminales. Se han podido incautar 14 armas de fuego –tres fusiles de asalto y 11 armas cortas–, así como 2.515 kilogramos de hachís, 120.000 euros en efectivo y 27 vehículos. Tras este operativo, que se desarrolló en varias fases debido a su complejidad, los detenidos han sido ingresados en prisión provisional.
La operación "Marisma" se originó a partir de la colaboración de los mismos agentes adscritos a la Udyco-Costa del Sol junto con sus homólogos en Udyco-Barcelona, con el objetivo de lograr la incautación de 1.680 kilogramos de hachís y la detención de cinco personas, quienes fueron localizadas en esta ocasión en Cataluña. Con ello, se consiguió desarticular una organización criminal que se había asentado en la provincia de Málaga, la cual operaba acumulando grandes cantidades de cannabis en el Campo de Gibraltar para luego transportar este material a Barcelona.
Título: La Policía ‘ajusta las cuentas’ al crimen organizado en la Costa del Sol
Contenido completo reformulado: En la Ciudad Condal disponían de la infraestructura necesaria para almacenar estas partidas de droga y camuflarlas entre mercancías legales. Para tal fin, habían acondicionado una nave industrial dedicada al reciclaje textil en la que la droga era guardada antes de ser transportada a otros países de la Unión Europea.
La operación Tomato se inició a raíz de diversas informaciones sobre la venta de cocaína en viviendas situadas en la barriada malagueña de Bailén-Miraflores, lo que llevó a los agentes a realizar varias vigilancias en las que se constató el alto tránsito de compradores y movimientos, y en las que el principal investigado entregaba bolsas o mochilas que contenían hasta cinco kilogramos de cocaína. Gracias a esto, se logró identificar a cada uno de los integrantes de la red.
Posteriormente, centrados los agentes en averiguar el origen de la droga, localizaron varias ‘guarderías’ –término utilizado en el argot para referirse a los lugares de almacenamiento de estupefacientes– en la capital. Así, se descubrieron dos zulos subterráneos en una propiedad ubicada en el barrio de Campanillas, donde se incautaron 170 kilos de cocaína, dos pistolas semiautomáticas y un total de 129.515 euros.
Nueve personas fueron detenidas, entre ellas el máximo responsable de la organización, cuyo arresto se llevó a cabo en la localidad malagueña de Ronda. Para todas las personas detenidas se dictó prisión provisional sin posibilidad de fianza.
La siguiente operación, denominada Mosk, permitió desmantelar una red criminal que utilizaba vehículos de alta cilindrada para el transporte de droga. En esta investigación se indagó sobre la existencia de un grupo criminal asentado en las localidades malagueñas de Alhaurín El Grande y Cártama, presuntamente dedicado al tráfico internacional de estupefacientes.
A través de las vigilancias policiales, se detectó un inmueble en este último municipio del que se extraían fardos de color azul para ser introducidos en un todoterreno que iniciaba su marcha acompañado por una furgoneta y un turismo. Tras verificar que las matrículas no correspondían con el vehículo mencionado, y en colaboración con Udyco-Granada, se logró interceptar estos vehículos con 600 kilogramos de hachís en su interior, procediendo a la detención de los implicados. En total, se arrestó a tres personas, de las cuales a dos se les imputó un delito contra la seguridad vial por carecer de carné de conducir, y a todas se les atribuyeron delitos de tráfico de drogas, falsedad documental y pertenencia a un grupo criminal.
A continuación, se llevaron a cabo, como parte del operativo, dos entradas y registros domiciliarios en Alhaurín el Grande y Cártama, donde se intervinieron más de 2.500 kilogramos de hachís y cuatro vehículos. Uno de los arrestados tenía una orden de búsqueda y captura por parte de las autoridades francesas debido a su implicación en un delito de homicidio y agresión con lesiones graves. La autoridad judicial dictó ingreso en prisión para todos ellos.
En la operación Chef, por su parte, se investigaba a otro grupo criminal integrado por ciudadanos franceses y especializado en el tráfico de drogas mediante el método ‘gofast’, utilizando vehículos robados. El desarrollo de esta operación se llevó a cabo en dos fases.
Durante su operativa, esta organización había realizado al menos cinco transportes internacionales. La labor investigativa constató el cambio de los modelos de los vehículos de carga y las placas de matrícula. Tras las pesquisas, se verificó la existencia de una nave industrial en la localidad de Mollina –Málaga– donde almacenaban los coches que posteriormente utilizaban para transportar la droga.
Ya a finales del mes de septiembre, los agentes fueron testigos de una importante carga de hachís en un paraje rural ubicado entre las Sierras de Grazalema y los Alcornocales, cuya intervención policial impidió el transporte internacional previsto, logrando detener la carga en Cijuela –Granada–. La furgoneta con 33 bultos fue intervenida, conteniendo 1.045 kilos de hachís. Se realizaron cuatro registros y fueron detenidas cuatro personas implicadas en los hechos en las localidades de Mollina, Mijas y Estepona. Se intervinieron seis vehículos.
Finalmente, a finales del mes de octubre, se llevó a cabo la segunda fase de explotación del operativo, resultando en dos detenciones adicionales y un registro en una finca en Churriana –Málaga– donde se guardaban los vehículos utilizados por la organización. Se intervinieron otros seis vehículos.
