Título: Los narcotraficantes de Isla Mayor: «Están ocultos por aquí. Mátalos, son perros policías»
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La situación vivida por los agentes especializados en la lucha contra el crimen organizado en la madrugada de este sábado, a la orilla del Guadalquivir, fue comparable a lo que ocurre en países como México, donde el respeto a la autoridad ha sido completamente menoscabado durante años. Los narcotraficantes, cuyas armas superaban ampliamente a las de los agentes, dispararon más de 50 cartuchos en ráfaga contra los policías, quienes eran plenamente conscientes de a quiénes se enfrentaban. «Son perros policías. Están escondidos por aquí. Hay que matarlos», manifestaron en el instante del enfrentamiento.
Los agentes, de los cuales tres resultaron heridos (dos por disparos, uno de ellos en estado muy grave, y un tercero con contusiones), se dieron cuenta de la desventaja de su armamento, ya que las pistolas reglamentarias poco podían hacer frente a los fusiles de asalto que utilizan los narcotraficantes que operan en toda la zona sur de España. Por tal motivo, solo pudieron permanecer agazapados, intentando salvar sus vidas ante al menos tres individuos encapuchados que, desde la parte trasera de una camioneta, en una escena reminiscentes de aquellas que son comunes en regiones como Sinaloa, abrieron fuego contra ellos.
Todo ello obligó a los agentes a buscar refugio detrás de una construcción. Los acontecimientos se produjeron en una zona remota, junto a un polígono industrial y uno de los afluentes del propio río. La densa vegetación y la escasa iluminación del área les proporcionaron cierta protección, evitando así el desenlace más trágico dadas las circunstancias. Los policías finalmente tuvieron que saltar al agua para salvarse, momento en el cual el tercer agente resultó herido. Dos de sus compañeros habían recibido disparos.
Lo ocurrido debería servir para provocar una reacción en la opinión pública, en primer lugar, así como en las autoridades políticas, aunque no parece que esto vaya a suceder. En las horas posteriores a los hechos, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicó un tuit en solidaridad con ellos, pero no hizo mención alguna sobre las circunstancias de unos eventos en los que quedó evidente que los narcotraficantes no se detendrán ante la presencia policial para cumplir con sus objetivos de introducir droga en el territorio.
