Título: Impacto sin precedentes en la producción de sustancias sintéticas en Europa
Contenido completo: Los días 6 y 7 de noviembre de 2025, Europol llevó a cabo en su sede de La Haya la última edición de su Conferencia Anual sobre Drogas, reuniendo a 191 expertos provenientes de 51 países. Los debates se focalizaron en las nuevas tendencias relacionadas con la producción y el tráfico de drogas sintéticas, así como en los desafíos que presenta el tráfico de cocaína y las estrategias destinadas a fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra estas amenazas. Además, los participantes intercambiaron buenas prácticas y examinaron métodos innovadores para desmantelar las redes criminales involucradas en el narcotráfico.
El tráfico de drogas ilegales continúa constituyendo una seria amenaza para la seguridad interna de la Unión Europea. En particular, las drogas sintéticas presentan una gran dinamismo, caracterizándose por rutas cambiantes y una amplia gama de actores criminales. Estas sustancias se producen a gran escala dentro de la Unión, dirigidas tanto a los mercados locales como a la exportación.
Una segunda operación relevante tuvo lugar el 11 de noviembre de 2025, cuando las fuerzas del orden lograron desarticular una red criminal internacional que proveía precursores esenciales para la producción de metanfetamina y que operaba en toda Europa. Autoridades de Bulgaria, Chequia, Hungría, Rumanía y Moldavia, con el respaldo de Europol, participaron en la investigación. Eurojust estableció y financió un equipo conjunto de investigación entre las autoridades checas, rumanas y moldavas, lo que les permitió seguir el rastro de las sustancias ilícitas y las comunicaciones, así como recolectar pruebas para el enjuiciamiento del grupo criminal.
La jornada de acción resultó en 16 detenciones (una en Bulgaria, once en Chequia, dos en Hungría y dos en Moldavia) y 18 registros (tres en Chequia, dos en Hungría, uno en Rumanía y 12 en Moldavia).
En el transcurso de estas acciones se desmantelaron tres laboratorios clandestinos de drogas en Hungría y Moldavia, y se incautaron sustancias sintéticas y materiales químicos destinados a la producción de metanfetamina. Las incautaciones incluyeron más de cinco kilos de metanfetamina, 40 kilos de tabletas con efedrina, 50 litros de tolueno, 0,5 kilos de fósforo, 280 kilos de sosa cáustica, 70 kilos de residuos químicos derivados de la producción de metanfetamina y equipamiento especializado para su manufactura.
Asimismo, se confiscó un par de vehículos utilizados para el transporte de sustancias ilícitas, junto con dispositivos electrónicos y dinero en efectivo.
Los sospechosos estaban implicados en todas las fases de la cadena de producción de drogas: importaban productos químicos, fabricaban sustancias sintéticas y las introducían de forma clandestina en el equipaje de los aviones y en compartimentos ocultos de los vehículos con el objetivo de eludir la detección por parte de las autoridades.
Días antes, en una operación sin precedentes en la Unión Europea, las autoridades se incautaron de más de 40 toneladas de precursores destinados a la producción de MDMA, anfetamina y metanfetamina en Hungría y Alemania. La investigación se extendió por más de dos años, y la acción más reciente se llevó a cabo durante los días 4 y 5 de noviembre de 2025.
En la jornada de acción se registraron detenciones durante los ocho registros de propiedades realizados, donde se confiscaron sustancias sintéticas, precursores y productos químicos, así como vehículos, joyas, dispositivos electrónicos y 67.000 euros en efectivo.
La investigación demostró que los precursores eran enviados desde China a los puertos de Hamburgo y Róterdam. En estos puntos, miembros de la red criminal se encargaban de recogerlos y enviarlos a Hungría para su posterior distribución. Los operativos llevaban a cabo sus actividades en múltiples países europeos y poseían la capacidad de suministrar grandes cantidades de productos químicos, lo que facilitaba la producción de drogas a gran escala.
La red criminal que fue objeto de esta operación estaba conectada a varios envíos de precursores químicos que fueron incautados entre 2023 y 2025. En este periodo, las autoridades interceptaron casi 32 toneladas de precursores en Hungría y más de 10 toneladas en Alemania.
