**Título: Más de 30 arrestados en el Campo de Gibraltar tras la operación Sombra Negra**
En el mes de junio, el Cuerpo Nacional de Policía, a través de la Brigada Central de Estupefacientes, llevó a cabo la operación conocida como Sombra Negra. En este operativo, se detuvo a 48 individuos, lo que atrajo notablemente la atención debido a la logística utilizada por los narcotraficantes: empleaban un gran casco abandonado en las cercanías de Arrecife, en la isla de Lanzarote, como una gasolinera flotante. Este lugar era visitado por las narcolanchas que, hasta la fecha, continúan apostadas en las aguas del Atlántico a la espera de recoger significativos alijos de cocaína.
Cinco meses después de la operación inicial, los agentes de la Udyco Central han ampliado sus investigaciones. Se había establecido que la organización criminal, liderada por un ciudadano británico, mantenía estrechos vínculos con 'lancheros' y con personas dedicadas a la logística necesaria para culminar la última fase del viaje de la cocaína: la recogida en embarcaciones nodriza y su posterior traslado a un lugar seguro.
En este contexto, durante esta semana, el área de La Línea de la Concepción y Algeciras fue testigo de nuevas intervenciones que impactan directamente sobre la logística del crimen. En este operativo se llevaron a cabo más de 30 arrestos. Paralelamente, aunque en menor escala, también se realizaron investigaciones en la comarca de O Salnés. En concreto, en Galicia, este periódico obtuvo información de que al menos dos personas están siendo investigadas en relación con la logística asociada a las lanchas rápidas de esta organización, y una de ellas ha sido detenida en Vilagarcía de Arousa.
En el total de la operación, y a la espera de confirmación de los datos oficiales, se estima que el número de detenciones se aproxima a 90 personas en las regiones de Canarias, Andalucía y Galicia. De este modo, la Policía logra desmantelar una de las más grandes organizaciones criminales dedicadas al tráfico de cocaína que operaba desde Sudamérica hacia Europa a través de las Islas Canarias.
Los implicados introducían los alijos utilizando narcolanchas y el notable apoyo del conocido pecio abandonado, el Telamon, que utilizaban para el abastecimiento, el cual estaba repleto de bidones de combustible en su interior.
La ruta seguida por los narcotraficantes partía de Colombia o Brasil. La droga era transportada en semisumergibles similares a los que se han detectado últimamente con destino a Galicia o Portugal, pero también en barcos pesqueros y mercantes. Una vez que las embarcaciones se acercaban a una distancia prudente de los archipiélagos de Madeira o de Canarias, las lanchas rápidas partían en busca de los alijos.
La Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional coordinó las operaciones en colaboración con la Agencia Nacional Contra el Crimen (NCA, por sus siglas en inglés), la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Europol, MAOC-N y las autoridades de Francia, Portugal, Colombia y Cabo Verde.
En la fase inicial de la operación se intervinieron un total de 69 vehículos, seis propiedades, cuentas bancarias, alrededor de 100.000 euros en efectivo y material electrónico y de geolocalización para el tráfico marítimo, cifra que aumentará considerablemente cuando se hagan públicos los hallazgos de esta semana. Según se ha observado, los narcotraficantes empleaban contenedores marítimos situados en fincas privadas para ocultar los grandes motores que posteriormente se instalaban para propulsar las embarcaciones de alta velocidad.
Los sospechosos empleaban comunicaciones cifradas, terminales satelitales y un lenguaje codificado para evadir la detección y dificultar cualquier investigación policial. Un ciudadano británico residente en Canarias desempeñaba un rol crucial, ya que proporcionaba la estructura empresarial necesaria para la adquisición de las embarcaciones.
Las pesquisas han permitido identificar que la red disponía de coordinadores en Canarias para recibir y distribuir estupefacientes procedentes de Colombia y Brasil. Las investigaciones, bajo la coordinación de la Audiencia Nacional, han permitido la incautación, en lo que va del año, de cerca de 3.800 kilos de cocaína vinculados a esta organización.
