NARCOTRÁFICO

De Huelva a Gotemburgo para transportar cocaína en motos de agua sumergibles.

Redaccion
De Huelva a Gotemburgo para transportar cocaína en motos de agua sumergibles.
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De Huelva a Gotemburgo para transportar cocaína en motos de agua sumergibles.

Título: De Huelva a Gotemburgo para recoger cocaína en motos acuáticas submarinas

Contenido reformulado: A comienzos de mayo de 2025, los investigadores del Greco Galicia, perteneciente a la Brigada Central de Estupefacientes, comunicaron un descubrimiento sin precedentes: la incautación de motos acuáticas submarinas, conocidas como seabob, destinadas a la recolección de alijos de cocaína que se encontraban por debajo de la línea de flotación de los buques mercantes que arriban a Europa desde Sudamérica. Hasta ese momento, solo se habían identificado seascooters, considerados ‘hermanos menores’ de los seabob. Pocas semanas después de este hallazgo, una organización criminal procedió al alquiler de una autocaravana en Huelva, con el objetivo de llevar a cabo un viaje tras el Asturcon, un buque mercante que transportaba un alijo de cocaína bajo su línea de flotación, en el cofre marino. Esta información se desprende de los datos recopilados en la investigación a cargo de la Aduana de Suecia. Los narcotraficantes fueron detenidos en las cercanías de Gotemburgo.

Se estima que la carga que debían recoger, y que fue parcialmente incautada, alcanza una cantidad de 240 kilos de cocaína. Se sospecha que buzos, impulsados por los mencionados seabob, lograron recoger la droga que estaba adherida a un barco en el puerto de Uddevalla, al norte de Gotemburgo. Durante una operación policial llevada a cabo a mediados de junio, en dos vehículos ubicados en Ljungskile, una localidad con menos de 5.000 habitantes, los agentes de aduanas localizaron 170 kilos de cocaína. Este jueves, 27 de noviembre, tres hombres fueron acusados ante el Tribunal de Distrito de Uddevalla por presuntas infracciones relacionadas con el tráfico de drogas de manera especialmente grave. Se trataba de dos individuos de nacionalidad albanesa que habían viajado desde España, así como un tercero que se había puesto en contacto con ellos tras llegar en una furgoneta proveniente de Rumanía.

A inicios de junio, la autocaravana, que portaba matrícula alemana, fue detenida en el puente de Öresund, acceso a Suecia. A los inspectores de aduanas les sorprendió encontrar dos seabob en el interior del vehículo, y las justificaciones ofrecidas por los hombres acerca de su estancia en Suecia no parecían ser verídicas.

“Decidimos poner en marcha una operación de seguimiento contra estos dos albaneses. Es bien conocido que los contrabandistas utilizan buzos para recuperar drogas que han sido depositadas en los cascos de las embarcaciones, por debajo de la superficie del agua”, comentó Richard Johansson, jefe del grupo del Departamento de Investigación Criminal Oeste de la Aduana Sueca.

El avance de la investigación aduanera se produjo cuando los hombres se trasladaron a Estocolmo, a pesar de haber afirmado que se dirigían de vacaciones a Noruega. En Estocolmo, se encontraron con un compatriota y le solicitaron el préstamo de su vehículo Mercedes. Pocos días después, se presentaron en un pequeño pueblo del municipio de Trollhättan, donde procedieron a alquilar una vivienda. Posteriormente, la investigación revelaría que los sospechosos ya habían visitado una tienda de buceo en Gotemburgo, donde, junto a dos desconocidos, adquirieron equipo de buceo. También compraron cajas de mudanza, guantes de trabajo, un cuchillo y cinta adhesiva en Uddevalla.

“Cada vez era más evidente para nosotros que los hombres estaban involucrados en actividades delictivas en la zona y que se trataba de una operación bien organizada”, afirmó Richard Johansson.

En la mañana del jueves 19 de junio, los detectives de aduanas estaban vigilando el albergue en Ljungskile. Allí observaron a los dos hombres albaneses cargando cajas de mudanza y las motos acuáticas submarinas de la autocaravana al Mercedes prestado. El hombre más joven condujo hacia Estocolmo con su carga, mientras que el hombre mayor permaneció en el lugar y, ya por la noche, se encontró con un hombre de 25 años en el aparcamiento, quien llegó a bordo de una furgoneta más grande con matrícula rumana. Los detectives observaron cómo ambos trasladaban cajas de la autocaravana a la camioneta, momento en el que decidieron intervenir.

“Hallamos grandes cantidades de cocaína en ambos vehículos. En la furgoneta había siete cajas de mudanza que contenían un total de 140 kilos de cocaína. En la autocaravana, se localizó una caja de mudanza y una bolsa de deporte negra, que en conjunto contenían 30 kilos de cocaína”, indicó Richard Johansson.

Más tarde esa noche, el joven fue arrestado por los agentes en el oeste de Estocolmo, en la vivienda del compatriota que le había prestado el Mercedes. Para entonces, ya se había deshecho de las motos submarinas, y los aproximadamente 70 kilos de cocaína que se sospecha que transportaba en el coche desde Ljungskile también habían desaparecido, logrando preservar parte de la droga para la organización criminal.

Los detectives de aduanas han comenzado una investigación exhaustiva sobre las acciones de los hombres que llevaron al arresto en Ljungskile. Con la colaboración de las conexiones de teléfonos móviles registradas y los datos del GPS de la autocaravana alquilada, han podido confirmar que los dos partieron de la ciudad portuaria de Huelva, en el suroeste de España, a mediados de mayo, apenas unos días después de que la Policía Nacional incautara dos seabob prácticamente idénticas a las que ellos transportaban en Galicia, al noroeste de España.

De acuerdo con dicho rastreo, los presuntos narcotraficantes visitaron las mismas áreas donde se encontraba el carguero Asturcon, donde se sospecha que se transportaba la droga. Estuvieron en Brunsbüttel, en Alemania, al mismo tiempo que el buque. Unos días después, se encontraron en Riga, Letonia, en simultáneo con el carguero, y finalmente en el puerto de Uddevalla, donde el Asturcon atracó el 12 de junio. Las conexiones de teléfonos móviles indican que estuvieron en la zona en diversas ocasiones en todas las ciudades donde atracó el Asturcon, y que hubo actividad en todos los lugares durante la noche. Existe la posibilidad de que hayan logrado retirar cargamentos en cada puerto, o bien que lo intentaron sin éxito hasta su llegada a Suecia.

En la noche del 12 al 13 de junio, ambos hombres se encontraban en las cercanías del puerto de Uddevalla. Permanecieron allí poco más de cuatro horas, y para entonces probablemente ya se había recuperado la droga del casco del barco con la ayuda de buzos. “Lamentablemente, no hemos logrado identificar a estas personas”, comentó Richard Johansson.

Los dos albaneses están siendo acusados ante el Tribunal de Distrito de Uddevalla por la presunta comisión de tráfico de drogas de manera especialmente grave, al igual que el camionero rumano. Según la demanda presentada por el fiscal Bengt-Olof Berggren, los tres son sospechosos de haber manipulado un total aproximado de 240 kilos de cocaína, que se alega fueron extraídos del barco en el puerto de Uddevalla a mediados de junio de 2025. La investigación evidencia que el uso de estos seabob es común y, dada la temporalidad, podría vincular a la organización con la que realizaba el mismo trabajo en España en ese periodo. Se ha corroborado que los ‘rescatadores’ de cocaína operan de forma itinerante a lo largo de Europa.

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