Título: La Policía ejecuta una ofensiva contra las organizaciones narcotraficantes que controlan el crimen organizado en Marsella
Contenido completo: Un total de 79 personas han sido detenidas y se han llevado a cabo más de cien registros en domicilios y locales comerciales en el transcurso de una única jornada de operaciones, la que se realizó este martes. La Policía Nacional de Francia, en colaboración con la Gendarmería y la Aduana, ha movilizado a 1.500 agentes en una redada que se considera prácticamente sin precedentes a nivel internacional, con el objetivo primordial de despojar a las mafias del narcotráfico del poder que ejercen en los suburbios de Marsella, que es reconocida como la capital criminal del país y uno de los epicentros de la actividad delictiva en Europa desde hace años. Además, es el bastión de la DZ Mafia, ganadora de la contienda por el control entre clanes de la ciudad.
La reacción del Estado francés se produce tras el violento asesinato de Mehdi Kessaci, quien es hermano del destacado activista antidrogas Amine Kessaci, una figura prominente en esta lucha desde que los narcotraficantes asesinaran a su otro hermano, Brahim, en el año 2020. Los narcotraficantes de Marsella han optado por una violencia extrema como estrategia para silenciar a la población. Sin embargo, parte de esta ha salido a las calles en respuesta a dicho homicidio, lo que impulsó la operación del miércoles.
Con respecto a los resultados, la Policía indicó que el objetivo era atacar 15 puntos de venta de sustancias estupefacientes distribuidos en diferentes áreas de la ciudad. Estos puntos de venta están protegidos por armamento y por menores de edad, quienes, según fuentes con conocimiento de la situación local, son contratados por salarios de 100 euros diarios para alertar sobre cualquier presencia que pudiera amenazar sus operaciones.
Simultáneamente, también se dirigieron contra negocios que supuestamente están vinculados a los narcotraficantes, resultando en el precintado de dos de esos establecimientos y colocando bajo vigilancia a muchos otros.
Para llevar a cabo esta operación, la Policía recibió la colaboración directa de agentes de la Aduana y de la Gendarmería, todos ellos operando con sus capacidades al máximo para corroborar los delitos que se investigan e incautar evidencias en forma de drogas, armas y otros objetos asociados con la actividad criminal que se les atribuye.
