Título: Operación Inferno: narcos condenados, barco subastado
Contenido reformulado: A poco más de un año de la intervención, se ha dado a conocer la resolución judicial, que impone penas de 10 años de prisión a los 15 miembros de la tripulación del pesquero panameño Gloria Figueroa. Este barco había zarpado del puerto de Vigo, navegó hacia Sudamérica y tenía la intención de regresar a Galicia con una carga adicional de 4.000 kilos de cocaína.
Los agentes del Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (Greco) de la Brigada Central de Estupefacientes, que tienen su sede en la Comisaría de Pontevedra, detectaron esta maniobra y lograron evitarla, interceptando el 'narcobuque' en aguas del Atlántico, antes de que pudiera realizar la entrega de la carga a las embarcaciones rápidas. Este suceso tuvo lugar en noviembre de 2024 y, desde ese momento, el barco ha permanecido amarrado en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Ahora, con el caso concluido y sin posibilidad de ir más allá de la tripulación, el juez ha dado su autorización para la subasta del mismo.
La operación Inferno, que resultó en la captura del pesquero Gloria Figueroa y la incautación de aproximadamente 4.000 kilos de cocaína, ha revelado que las grandes organizaciones de narcotraficantes no solo están avanzando tecnológicamente en sus medios de transporte y en sus sistemas de comunicación, sino que también están mejorando los materiales empleados para el transporte de la droga.
De este modo, en la bodega del pesquero, que había cargado la sustancia en Ecuador, se encontraron 100 fardos poco convencionales, cada uno conteniendo 40 paquetes de cocaína, todos ellos envueltos de manera impecable en un tejido que dista bastante de la típica arpillera que normalmente se utiliza para envolver este tipo de drogas.
Cada uno de los fardos además presentaba un gran lazo amarillo, lo que facilita considerablemente su recogida por parte de otra embarcación, ya sea de mayor tamaño o de menor tamaño que la utilizada para la travesía atlántica. En el interior de este tejido, los paquetes estaban en un segundo envoltorio, que, efectivamente, era el clásico de arpillera.
La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos colaboró de manera coordinada con el Greco Galicia de Pontevedra para garantizar el éxito del operativo y la incautación de la droga, a unas 500 millas de las Islas Canarias.
