Título: Dos prominentes capos en el estrado: Flor Bressers y el Mayor Carvalho
Contenido completo: El juicio, en un inicio, dio comienzo en septiembre; sin embargo, no se pudo llevar a cabo de manera efectiva. El tribunal penal de Brujas recibió a 31 imputados acusados de enviar y recibir grandes cantidades de cocaína en contenedores a través de los puertos de Róterdam y Amberes. Entre ellos, se destaca como supuesto líder el belga Flor Bressers, de 37 años. No obstante, por encima de él, las autoridades han identificado a una figura muy reconocida en Galicia, quien ocupa un lugar junto a Bressers en el banquillo de los acusados: Sergio Roberto de Carvalho, conocido como Paul Wouter. Este último es el presunto propietario del cargamento del Titán III y, además, el narcotraficante que simuló su muerte para eludir un juicio por esos hechos en la Audiencia Provincial de Pontevedra.
La vista oral se reiniciará, a menos que se repitan los incidentes que tuvieron lugar en septiembre, este próximo lunes. En la jornada inaugural, tras un primer día dedicado a cuestiones preliminares, se produjo un enfrentamiento directo entre el juez que preside el acto y el abogado defensor de uno de los acusados.
El magistrado le negó la palabra en varias ocasiones y, ante su insistencia, terminó por expulsarlo de la sala. El letrado no facilitó la situación a los agentes, y recibió la colaboración de otro miembro de la defensa. Finalmente, ambos fueron desalojados. En respuesta a esta situación, los abogados presentaron varias solicitudes de recusación del tribunal, lo que llevó a la suspensión del juicio hasta este lunes. El tribunal de apelación de Gante desechó todas las peticiones, según informaron diversos medios de comunicación locales.
El plenario se reanuda este lunes, nuevamente bajo estrictas medidas de seguridad. La identidad de los dos presuntos capos en el banquillo justifica tales precauciones. Ambos, además, estuvieron prófugos de la Justicia durante el mayor tiempo posible. Y no dudarán en intentar evadirse si se les presenta la oportunidad.
La historia del Mayor Carvalho, conocido también como el Pablo Escobar brasileño, es bien conocida por los lectores de este periódico. Se presentó en Ribadumia, en la residencia del histórico narcotraficante gallego Jacinto Santos Viñas, en la primavera de 2018. En ese momento, se estaba llevando a cabo el intento de introducción de 1.700 kilos de cocaína en el Titán III, sustancia que acabaría siendo incautada por la Policía Nacional en una operación del Greco Galicia de Pontevedra.
Cuando fue arrestado, se identificó como Paul Wouter, mostrando un pasaporte auténtico de Surinam que fue aceptado como válido hasta que las autoridades brasileñas aclararon que realmente se trataba de Sergio de Carvalho, presunto responsable del envío de 50 toneladas de cocaína a Europa en contenedores entre 2018 y 2020. Precisamente por esos envíos se le está juzgando en Bélgica, donde permanece tras ser detenido en Budapest. Allí había huido cuando era perseguido por la Policía Nacional y la DEA.
Durante la fase de instrucción del caso del Titán III, mientras se encontraba en libertad provisional, Sergio de Carvalho logró simular su muerte a causa de un supuesto paro cardíaco que nunca se produjo, y presentó, a través de sus abogados, un certificado de defunción que así lo acreditaba. De este modo, evitó ser juzgado junto a los narcotraficantes gallegos por el cargamento del Titán III en la Audiencia de Pontevedra, en un juicio en el cual fue condenado, entre otros, Jacinto Santos Viñas.
Al enterarse del engaño, la Fiscalía Antidroga de Pontevedra solicitó una Orden Europea de Detención y Entrega para reabrir el caso y juzgarlo; sin embargo, cuando se podía hacer efectiva dicha solicitud, las autoridades belgas se adelantaron. La intención es que se le juzgue en algún momento en la Audiencia.
