Título: Los acuerdos clandestinos entre la Mafia Turca y el Cártel de Los Balcanes
Contenido completo: En los días recientes, la policía española ha realizado una incautación de cocaína sin precedentes en altamar, marcando un hito en la historia. El Grupo Especial de Operaciones (GEO) interceptó un carguero denominado United S, que navegaba bajo bandera de Camerún, a más de 300 millas al oeste de las Islas Canarias. Este buque, construido en 1975, es un viejo conocido de las autoridades judiciales en España. Sus propietarios son de nacionalidad turca y cuentan con un dueño de conveniencia; en 2013, había sido detenido con otro nombre y un alijo diferente en la Ruta del Mediterráneo Oriental. Pero esto lo abordaremos más adelante.
El carguero supuestamente solo transportaba un envío de sal, pero los propietarios omitieron declarar 294 fardos de cocaína, que pesan un total de 9.994 kilos. Los 13 miembros de la tripulación fueron arrestados: siete indios, cuatro turcos, un húngaro y un serbio. Los ciudadanos indios se encuentran en libertad provisional, mientras que los demás permanecen en prisión, ya que se considera que tienen un papel crucial en la gestión de la droga.
La agencia EFE ha conseguido comunicarse con los siete ciudadanos indios implicados, quienes están durmiendo en la calle en Tenerife debido a que carecen de recursos económicos y se les adeudaba cinco meses de salario. Esta situación es, lamentablemente, habitual en operaciones de narcotráfico a gran escala, donde se emplea a personas con escasos recursos para dar una apariencia de normalidad durante la travesía. En Galicia, por ejemplo, un párroco brindó refugio durante varios meses a los tripulantes del Karar, cuya sentencia ha sido recientemente dictada.
Respecto al peso por fardo en esta operación que ha cruzado fronteras, se asemeja más a lo que se suele ver con hachís que a lo habitual en el polvo blanco. Es como un deja vú del 28 de septiembre de 2013, cuando agentes de Vigilancia Aduanera abordaron este mismo buque a 32 millas de Castel del Ferro, en la provincia de Almería. En aquella ocasión, el mercante, conocido como Moon Light, tenía pabellón de Sierra Leona y, curiosamente, transportaba 18 toneladas de hachís.
Por aquel incidente, seis tripulantes sirios fueron condenados en la Audiencia Nacional. Existía un séptimo, pero se fugó y no fue posible juzgarlo. El buque fue entregado a la Autoridad Portuaria de Almería durante casi dos años y, tras recibir el permiso correspondiente de la Audiencia Nacional, fue subastado el 28 de julio de 2015. Se vendió por 175.000 euros y, hasta donde se sabe, regresó al circuito del narcotráfico. En los últimos años, ha realizado trayectos que podrían ser igual o más sospechosos que la reciente operación llevada a cabo por la Brigada Central de Estupefacientes.
En 2013, Aduanas había interrumpido una ruta importante de hachís que los grupos del crimen organizado utilizaban, sirviéndose de mercantes o embarcaciones pesqueras para descargar enormes cantidades de ‘chocolate’ desde el Mar de Alborán hacia las costas de Almería y, en ocasiones, hacia África Oriental, para su posterior transporte terrestre a través de Turquía.
Entre 2013 y 2014, Italia, Francia y España incautaron, además del Moon Light (que, como se ha mencionado, es el United S cargado con 9.994 kilos de cocaína entre sal), otros buques como Adam, Gold Star, Luna-S, Avenir de Safi II, un pesquero egipcio sin nombre, Berk Kaptan, A la voluntad de Dios, Mayak, Aseel, Aberdeen, Just Noran y el pesquero Eiskos. Todas estas operaciones fueron el resultado de acciones coordinadas entre varios países, como la reciente intervención del United S. La colaboración de la DEA de Estados Unidos, la NCA del Reino Unido, la Policía Federal de Brasil, el CITCO y el MAOC ha sido constante.
En el caso del Eiskos, que fue renombrado como Corsario tras su intervención, emergió un actor clave en cada uno de estos transportes ilegales, especialmente en su fase final: el narcotráfico gallego. En aquella ocasión, fue el EDOA de Pontevedra el que, dentro de la operación Peixe, siguió la ruta del barco desde el puerto de Vigo. Actualmente, hay innumerables lanchas rápidas provenientes del Noroeste de España, que están listas para recoger los alijos en el Atlántico desde diversas bases.
La información es un elemento crucial hasta que se alcanza el momento H del abordaje de un buque involucrado en el tráfico de drogas, ya que hay un trabajo de inteligencia policial detrás que, con el tiempo, se vuelve más complicado. Este barco, el United S, bajo bandera de Camerún, tenía a numerosas organizaciones criminales a la espera de su destino. En este caso, como en muchos otros, el negocio era el resultado de una alianza de varias cabezas, con los transportistas españoles actuando como protagonistas, pero con el liderazgo ejercido por el Cártel de Los Balcanes y la Mafia Turca. Así lo han confirmado medios como Gazete Pencere, y también lo puede corroborar Narcodiario, que en los últimos años ha rastreado la presencia de algunos de los principales capos de la ex Yugoslavia establecidos en Estambul. En cuanto a los españoles, un claro ejemplo es la operación Mito de Sito Miñanco, que está a la espera de sentencia. Los turcos eran los encargados de transportar el gran alijo.
Es fácil establecer una conexión entre este alijo multimillonario y Turquía. En primer lugar, porque en la tripulación se encontraban cuatro ciudadanos turcos que actualmente se encuentran en prisión. Pero, sobre todo, porque hasta finales del año pasado, el propietario del buque pertenecía a una empresa de ese mismo país. Esta sociedad se vio obligada a emitir un comunicado aclarando que la base de datos de registros públicos está desactualizada, y que el carguero no era de su propiedad desde el mes de octubre pasado.
Supuestamente, vendieron este viejo barco, que no es más que un trozo de chatarra, a una empresa con sede en Tegucigalpa (Honduras) por aproximadamente 600.000 euros, lo que representa un 242 por ciento más caro que hace diez años, a pesar de su deplorable estado. Sin duda, un negocio redondo para el vendedor. No existen datos verificables sobre la supuesta empresa hondureña que es ahora propietaria del buque, lo que la convierte en un ente fantasma. Este barco navegó durante 12 horas sin combustible, y la Armada junto con Salvamento Marítimo, bajo la supervisión de la Policía, tuvieron que remolcarlo hacia Santa Cruz de Tenerife.
El nombre que aparece asociado al Cártel de los Balcanes es el de Çetin Gören, un traficante turco-neerlandés que cumple una condena de 13 años en Países Bajos, aunque no ha estado en prisión porque se fugó del arresto domiciliario y se trasladó a Turquía, un país que no extradita a sus ciudadanos. En Turquía, enfrentó problemas legales en uno de los casos de narcotráfico más notorios de la historia del país, pero afortunadamente para él, fue absuelto.
A lo largo de su carrera delictiva, entabló relaciones con traficantes de la Mocro Mafia, como Samir Bouyakhrichan, hermano de Karim, quien se fugó de España tras un escándalo internacional en el sistema judicial español. Samir fue asesinado en agosto de 2014 durante un encuentro de alto nivel de la Mocro Mafia en un bar de Benahavís, en Málaga.
Los informes confidenciales de la policía turca vuelven a señalar a Çetin Gören como el principal impulsor de esta operación, que culminó el pasado 7 de enero con el abordaje del United S por parte del GEO. Gören tiene pendiente una condena de 12 años en Brasil por tráfico de drogas, impuesta en 2012, así como otra de igual duración en Países Bajos, dictada en 2016 por el tribunal de Róterdam, relacionada con un alijo de 8.000 kilos de cocaína que llegó de Ecuador a Amberes en un contenedor de plátanos en octubre de 2012.
Además, como se puede observar en redes sociales, Çetin Gören mantiene una amistad personal con el líder de la Mafia Turca, Sedat Peker, quien, hace algunos años, desestabilizó la política de su país desde su refugio en Dubái. Sus vínculos con Brasil, que es el punto de partida del cargamento incautado por España, son bien conocidos y documentados.
El United S se suma a una extensa lista de incautaciones de cocaína en altamar, que, en la actualidad, ha superado a la del pesquero frigorífico Tammsaare, el cual fue abordado a 600 millas al oeste de las Islas Canarias por la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera el 4 de julio de 1999.
Título: Los acuerdos clandestinos entre la Mafia Turca y el Cártel de Los Balcanes
Contenido completo: El negocio delictivo se originaba a partir de una conexión directa entre los traficantes de Galicia y el Cártel de Bogotá, y contenía 6.540,06 kilogramos de cocaína, según el pesaje final realizado en el ámbito judicial. Ha transcurrido casi un cuarto de siglo para resolver este asunto, posiblemente debido a que en esta ocasión las autoridades han tomado medidas anticipadas para evitar un posible traslado de la droga. Esto era algo previsible, ya que las narcolanchas que operan en la costa española cuentan cada vez con una mayor capacidad logística para llevar a cabo travesías que anteriormente se consideraban inviables.
Y así se corroboró, tal como indicó el comisario Alberto Morales, que es el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes. «Habían preparado una entrega y fue necesario intervenir». Estos comerciantes que manejan tal cantidad de droga suelen optar por realizar múltiples entregas para minimizar el riesgo asociado.
