Título: Se intercepta un remolcador similar al Karar con 5.000 kilos de cocaína en el Pacífico
Contenido completo: El día viernes 16 de enero de 2026, una embarcación de la Armada Francesa llevó a cabo la interceptación de un remolcador sospechoso en la zona marítima de la Polinesia Francesa, en el centro del Océano Pacífico. Un registro efectuado a bordo del buque permitió el hallazgo de 96 fardos que contenían un total de 4,87 toneladas de cocaína. Según la hipótesis manejada por Narcodiario, el alijo estaba destinado al mercado más rentable del mundo en la actualidad: Australia.
Esta operación de gran envergadura fue iniciada y coordinada por el Alto Comisionado de la República en la Polinesia Francesa, quien actúa como delegado del gobierno para las acciones estatales en el mar. Para ello, se movilizaron significativos recursos humanos y materiales de las Fuerzas Armadas de la Polinesia Francesa, en estrecha colaboración con la Gendarmería Nacional y la Oficina Antinarcóticos (OFAST), todas ellas autoridades del país galo en esa región del mundo.
El cargamento incautado, que tenía su origen en Centroamérica, fue interceptado en su trayecto hacia el Pacífico Suroccidental. La Polinesia Francesa no era su destino, ubicada en lo que ha llegado a ser una importante ruta internacional de narcotráfico, en la cual se han llevado a cabo otros operativos recientes, aunque ninguno de la magnitud del presente, dado el volumen de droga intervenida.
Esta incautación sin precedentes es un resultado exitoso del nuevo plan territorial para combatir el narcotráfico implementado por el Alto Comisionado de la República en la Polinesia Francesa. Este hecho resalta el carácter estratégico de la cooperación regional que Francia mantiene con sus socios más cercanos, específicamente Estados Unidos y Australia, en la lucha contra el narcotráfico.
Todos los servicios estatales y las fuerzas armadas de la Polinesia Francesa están completamente movilizados en la batalla contra el tráfico de drogas.
No obstante, las autoridades francesas han decidido no abrir una investigación judicial en contra de los tripulantes del barco, ya que consideran que la sustancia no estaba destinada al mercado de la Polinesia. De los tripulantes, diez son de nacionalidad hondureña, mientras que el undécimo es ecuatoriano, quien podría ser el responsable de la organización exportadora del cargamento. De hecho, los fardos son idénticos a los que se incautan de manera casi rutinaria en aguas cercanas al país sudamericano.
Este hecho, junto con la conexión entre la carga y los tripulantes, indica que el tráfico de drogas en esta parte del mundo, al igual que en el Golfo de Guinea, continúa en aumento, dado que la política de Francia al respecto no logra disuadir a los narcotraficantes. En relación al barco, que es un remolcador, se asemeja considerablemente al célebre Karar, el cual llegó a Galicia en 2020 con 4.000 kilos de cocaína y cuyo caso ha concluido recientemente en España con la condena de sus responsables.
