Título: ¡Transporte de cientos de kilos de cocaína en un vehículo funerario!
Contenido reformulado: La discreción que proporciona un vehículo funerario. Un mecanismo que, durante un periodo, fue utilizado por un grupo de narcotraficantes que operaban desde el Algarve portugués, situado en el extremo suroeste de la Península Ibérica, para trasladar los cargamentos de cocaína que arribaban en embarcaciones recreativas a la zona de Portimão. En veleros. Desde allí, por ejemplo, también funcionaba la organización gallega liderada por Carlos Silla. La Policía Nacional, mediante la intervención de la Brigada Central de Estupefacientes, participó en la desarticulación de esta nueva red, brindando apoyo a la Policía Judiciária y a la Policía de Dinamarca, que era el supuesto destino de las sustancias ilícitas.
De esta manera, la Unidad Nacional de Lucha contra el Narcotráfico de la Policía Judiciária, en estrecha colaboración con la Policía Danesa, la Policía Nacional Española, el MAOC (N) –Centro de Análisis y Operaciones Marítimas (Estupefacientes)– y la Policía Marítima, llevó a cabo la operación ‘Valhalla’ en Portimão, la cual concluyó con la detención, en Portugal, de hasta diez individuos sospechosos por el delito de tráfico de drogas a través de vías marítimas.
Simultáneamente, y en el contexto de esta investigación, también fue arrestada una mujer en Copenhague y se realizaron 21 registros domiciliarios en territorio danés.
Respecto al papel de España, la organización poseía infraestructura en el país. De hecho, la Udyco Central llevó a cabo el registro de una embarcación perteneciente a la misma, que estaba lista para zarpar en busca de un nuevo cargamento.
Es importante señalar que Europol ha estado advirtiendo que el tráfico de drogas por vía marítima representa actualmente una de las mayores amenazas a la seguridad europea, lo que demanda una respuesta enérgica y coordinada de todos los Estados miembros.
