NARCOTRÁFICO

Un antiguo futbolista serbio que asesinó a un peleador de MMA se ocultaba en el Barrio Gótico.

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Un antiguo futbolista serbio que asesinó a un peleador de MMA se ocultaba en el Barrio Gótico.
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Un antiguo futbolista serbio que asesinó a un peleador de MMA se ocultaba en el Barrio Gótico.

Título: Un ex futbolista serbio que mató a un luchador de MMA se ocultaba en el Barrio Gótico

Contenido completo reformulado: La distancia entre Belgrado y Barcelona es de aproximadamente 2.000 kilómetros por carretera; sin embargo, influyentes grupos criminales serbios han acortado esta separación a su mínima expresión. Varios de sus integrantes han optado por establecerse de forma permanente en la capital catalana. El diario serbio Blic, considerado una fuente clave para el análisis del crimen organizado en Serbia, publicó recientemente un artículo que aborda este fenómeno. Se refiere a objetivos de alto valor que se encuentran escondidos en España, consecuencia de una relación cultivada a lo largo de varias décadas. El último caso que ilustra esta situación ocurrió hace pocos días, en Barcelona. El 19 de enero, fue arrestado Vasilije Gačević, un ex futbolista, acusado de ser el autor material de la muerte del luchador de MMA Stefan Savić.

Los eventos que llevaron a su búsqueda se produjeron el 25 de febrero de 2024. La víctima recibió 19 puñaladas en Dórcol, un barrio céntrico de Belgrado. Lo esperaron al salir de una discoteca y lo atacaron brutalmente con cuchillos. Existe otro sospechoso que aún no ha sido capturado, cuyo nombre es Marko Daničić. Se considera posible que también se haya refugiado en España.

Este caso ha generado un gran interés mediático en Serbia debido a que Savić formaba parte de la selección nacional de MMA y su familia ha estado solicitando justicia de manera constante a través de los medios, lo que a menudo motiva a las autoridades policiales a destinar más recursos para la resolución del caso.

Gačević había permanecido en paradero desconocido durante dos años y fue finalmente arrestado en Barcelona, una ciudad donde se desarrolla una guerra entre los clanes serbo-montenegrinos Kavac y Škaljari, tal y como ha venido documentando Narcodiario de forma detallada. Este lugar se considera, desde la perspectiva de estos grupos criminales transnacionales, un sitio legítimo para la resolución de cuentas, al igual que otras ciudades como Marbella, Viena, Ámsterdam o Medellín, que son conocidas por albergar las mafias más influyentes del mundo.

Gačević ha contado con apoyo financiero, además de haber recibido documentos falsificados. Residía en apartamentos de Airbnb situados en el centro histórico de Barcelona, particularmente en las cercanías del barrio Gótico. Esta situación se está repitiendo con otros fugitivos provenientes de los Balcanes, quienes utilizan apartamentos turísticos para permanecer algunas semanas y luego cambian de ubicación.

Este es el mismo modus operandi que utilizó, por ejemplo, el sicario del clan Kavac, Filip Knežević, hasta que sus enemigos lo localizaron antes que la unidad de la Udyco Central, encargada de dar con el paradero de los fugitivos. Knežević también tenía una notificación roja y fue asesinado a tiros en la entrada del edificio donde residía el 15 de julio de 2025, en la calle Consell de Cent, en pleno centro de Barcelona.

El asesinato de este individuo, responsable de las muertes de los líderes del clan Škaljari, Alan Kožar y Damir Hadžić, en la isla de Corfú, sirvió como una señal de alerta para las autoridades españolas. La actividad de estos grupos mafiosos dedicados al tráfico de drogas y la extorsión supera cualquier relato de ficción. Otros miembros de la criminalidad organizada de los Balcanes que han sido ubicados en España incluyen a Krsto Maroš, Slobodan Milutinović, Marko Stanković, Mirza Masović, Nikola Vušović, además de figuras históricas como Luka Bojović, Vladimir Milisavljević y Sinisa Petrić.

La conexión con España radica en su capacidad para recibir cocaína, un negocio en el que han adquirido una importancia creciente gracias a los contactos establecidos desde el año 2000 en adelante con los principales proveedores de esta droga en Sudamérica.

Asimismo, han constituido redes sólidas de blanqueo de capitales en lugares como Ibiza, las Islas Canarias, la Costa del Sol, la Costa Brava, Alicante y Madrid, convirtiendo a España en un país clave para todos los grupos que conforman el denominado Cartel de los Balcanes.

Con la cantidad de dinero que manejan, pueden ofrecer condiciones óptimas para garantizar la protección de los fugitivos considerados prioritarios, tanto para evitar su detección por parte de las autoridades como para esquivar a sus enemigos. Es fundamental considerar este último aspecto, dado que la extrema violencia que caracteriza los ajustes de cuentas entre estos grupos criminales de Serbia y Montenegro implica un alto costo en seguridad para ciertos narcotraficantes.

Es comprensible que estos criminales busquen distanciarse de sus países de origen, ya que desde el verano de 2025 hasta la actualidad, organizaciones criminales como el Clan Kavac y Škaljari, responsables de alijos multimillonarios de cocaína, han perdido a numerosos miembros. Se mencionó anteriormente a Filip Knežević del clan Kavac, seguido por Igor Nedović, quien fue asesinado a tiros en Podgorica al día siguiente del asesinato de Knežević en Barcelona. Todo esto ha sido documentado en estas líneas.

Esta situación provocó una respuesta violenta por parte del Clan Kavac contra los aliados de los Škaljari, y tras invertir millones de euros en sicarios, han asesinado a Ivan Milačić en Podgorica, Radovan Krivokapić en Kotor, Stefan Belada y Andrija Ivanović en Cetinje, Boban Sjekloca en Kotor, y Filip Ivanović en Belgrado, entre otros. Existe también otro miembro del clan Škaljari que fue asesinado a tiros por un sicario en Castelldefels (Barcelona) el pasado 22 de diciembre, aunque no se ha revelado su identidad.

A estas víctimas confirmadas, se suman los intentos de asesinato contra Predrag Vujoševic, quien resultó herido el 3 de agosto en Barcelona, y a Marko Ljubiša Kan, quien fue atacado el 7 de agosto en Budva. Todo este conflicto involucra de manera clara a España, dado que todavía se encuentran en su territorio elementos clave de los clanes que requieren una presencia prioritaria tanto para eliminar a sus adversarios como para continuar con sus actividades delictivas.

El último ejemplo significativo de esta situación fue la operación para interceptar el carguero United S, que transportaba alrededor de 10 toneladas de cocaína, y que fue detenido por la Policía española a más de 250 millas al oeste de las Islas Canarias. En el barco se encontraban dos serbios responsables de coordinar y garantizar la seguridad durante la navegación por el Atlántico, hasta que la droga es transferida a narcolanchas que se encargan de introducirla en las playas o ríos de la Península Ibérica.

La presencia de estos individuos procedentes de Serbia está directamente relacionada con algunos de los clanes mencionados, o con sus aliados. Hay varios candidatos, como los Kavac, Škaljari, Vracar o Zemun. De ellos derivan decenas de pequeñas organizaciones que controlan sectores específicos de su negocio, una estrategia fundamental de la que su residencia en España depende su futuro inmediato en el ámbito del narcotráfico global.

A former Serbian footballer who killed an MMA fighter was hiding in the Gothic Quarter.

Title: A Serbian ex-footballer who killed an MMA fighter was hiding in the Gothic Quarter

Reformulated full content: The distance between Belgrade and Barcelona is approximately 2,000 kilometers by road; however, influential Serbian criminal groups have minimized this separation. Several of their members have chosen to settle permanently in the Catalan capital. The Serbian newspaper Blic, considered a key source for analyzing organized crime in Serbia, recently published an article addressing this phenomenon. It refers to high-value targets hiding in Spain, a consequence of a relationship cultivated over several decades. The latest case illustrating this situation occurred a few days ago in Barcelona. On January 19, Vasilije Gačević, a former footballer, was arrested, accused of being the material author of the death of MMA fighter Stefan Savić.

The events leading to his search occurred on February 25, 2024. The victim was stabbed 19 times in Dórcol, a central neighborhood in Belgrade. He was ambushed as he left a nightclub and brutally attacked with knives. There is another suspect who has not yet been captured, named Marko Daničić. It is considered possible that he has also sought refuge in Spain.

This case has generated significant media interest in Serbia because Savić was part of the national MMA team, and his family has been consistently seeking justice through the media, which often motivates police authorities to allocate more resources for solving the case.

Gačević had been in hiding for two years and was finally arrested in Barcelona, a city where a war is unfolding between the Serbian-Montenegrin clans Kavac and Škaljari, as Narcodiario has been documenting in detail. This location is considered, from the perspective of these transnational criminal groups, a legitimate site for settling scores, just like other cities such as Marbella, Vienna, Amsterdam, or Medellín, which are known for hosting the most influential mafias in the world.

Gačević had financial support, in addition to having received forged documents. He was residing in Airbnb apartments located in the historic center of Barcelona, particularly near the Gothic Quarter. This situation is being repeated with other fugitives from the Balkans, who use tourist apartments to stay for a few weeks and then change locations.

This is the same modus operandi used, for example, by the hitman from the Kavac clan, Filip Knežević, until his enemies located him before the Udyco Central unit, responsible for tracking down fugitives. Knežević also had a red notice and was shot dead at the entrance of the building where he lived on July 15, 2025, on Consell de Cent street, in the heart of Barcelona.

The murder of this individual, responsible for the deaths of the leaders of the Škaljari clan, Alan Kožar and Damir Hadžić, on the island of Corfu, served as a warning signal for Spanish authorities. The activity of these mafia groups dedicated to drug trafficking and extortion surpasses any fictional account. Other members of organized crime from the Balkans who have been located in Spain include Krsto Maroš, Slobodan Milutinović, Marko Stanković, Mirza Masović, Nikola Vušović, as well as historical figures like Luka Bojović, Vladimir Milisavljević, and Sinisa Petrić.

The connection to Spain lies in its capacity to receive cocaine, a business in which they have gained increasing importance thanks to contacts established since the year 2000 with major suppliers of this drug in South America.

Moreover, they have established strong money laundering networks in places such as Ibiza, the Canary Islands, the Costa del Sol, the Costa Brava, Alicante, and Madrid, making Spain a key country for all groups that make up the so-called Balkan Cartel.

With the amount of money they handle, they can offer optimal conditions to ensure the protection of priority fugitives, both to avoid detection by authorities and to evade their enemies. It is essential to consider this last aspect, given that the extreme violence that characterizes the settling of scores between these criminal groups from Serbia and Montenegro entails a high security cost for certain drug traffickers.

It is understandable that these criminals seek to distance themselves from their countries of origin, as from the summer of 2025 to the present, criminal organizations such as the Kavac Clan and Škaljari, responsible for multimillion-dollar cocaine shipments, have lost numerous members. Filip Knežević from the Kavac clan was mentioned earlier, followed by Igor Nedović, who was shot dead in Podgorica the day after Knežević's murder in Barcelona. All of this has been documented in these lines.

This situation provoked a violent response from the Kavac Clan against the allies of the Škaljari, and after investing millions of euros in hitmen, they have murdered Ivan Milačić in Podgorica, Radovan Krivokapić in Kotor, Stefan Belada and Andrija Ivanović in Cetinje, Boban Sjekloca in Kotor, and Filip Ivanović in Belgrade, among others. There is also another member of the Škaljari clan who was shot dead by a hitman in Castelldefels (Barcelona) on December 22, although his identity has not been revealed.

In addition to these confirmed victims, there are assassination attempts against Predrag Vujoševic, who was injured on August 3 in Barcelona, and Marko Ljubiša Kan, who was attacked on August 7 in Budva. This entire conflict clearly involves Spain, given that key elements of the clans still remain in its territory, requiring a priority presence both to eliminate their adversaries and to continue their criminal activities.

The latest significant example of this situation was the operation to intercept the cargo ship United S, which was carrying around 10 tons of cocaine and was stopped by the Spanish Police more than 250 miles west of the Canary Islands. On board were two Serbians responsible for coordinating and ensuring security during navigation across the Atlantic, until the drugs are transferred to narco-boats that handle bringing them to the beaches or rivers of the Iberian Peninsula.

The presence of these individuals from Serbia is directly related to some of the mentioned clans or their allies. There are several candidates, such as the Kavac, Škaljari, Vracar, or Zemun. From them derive dozens of small organizations that control specific sectors of their business, a fundamental strategy upon which their immediate future in the global drug trafficking sphere in Spain depends.

Un antiguo futbolista serbio que asesinó a un peleador de MMA se ocultaba en el Barrio Gótico. | NarcoObservatorio