Título: Desmantelada una organización familiar que traficaba con toneladas de droga desde El Ejido
Contenido completo: Narcodiario ha mencionado en múltiples ocasiones en los últimos meses la relevancia de la provincia de Almería en el tráfico internacional de drogas, así como en su cultivo, especialmente en lo que respecta a la marihuana. Se han desmantelado varias agrupaciones en diferentes localizaciones, tanto en la costa como en el interior de la provincia. El trabajo llevado a cabo por la Policía Nacional en El Ejido en fechas recientes representa una de las evidencias más claras de esta problemática.
Los agentes del Grupo de Estupefacientes de El Ejido, junto con la Udyco de Almería, lograron desarticular una macroestructura dedicada al narcotráfico en una operación que incluyó la incautación de más de 3.500 kilos de droga y un considerable arsenal de armas, algunas de ellas de caracter bélico.
Además de las drogas, en esta operación se destacaron las armas confiscadas, entre las que se encontraba un fusil de asalto CETME C de calibre 7,62, que contaba con cargadores y munición, así como un rifle Blaser R93 de calibre 300. También se requisó una pistola Glock de 9 milímetros con su cargador, una pistola de 8 milímetros de la marca Rohm, diversas escopetas de varios tipos, munición de distintos calibres y cientos de cartuchos. Asimismo, se incautó un chaleco antibalas y armas blancas, incluyendo un machete de guerra y navajas automáticas.
“El narcotráfico no solo implica el movimiento de drogas: también genera violencia, blanqueo de capitales, economía sumergida y un gran deterioro social. No existe impunidad, eso deben tenerlo muy presente”, manifestó Martín Fernández durante la presentación de esta significativa operación policial, en un evento que se llevó a cabo en la Comisaría de Policía Nacional, con la presencia del comisario provincial de Almería, Antonio Delgado, y el comisario de El Ejido, José Antonio Roca.
Por el momento, se han detenido a cinco individuos, cuatro de los cuales pertenecen a un mismo clan familiar de Matagorda, que poseían la capacidad para cultivar marihuana, actividad que les permitía financiar la compra de hachís —se intervinieron 2,5 toneladas— e incluso cocaína, aunque en cantidades menores. También se hallaron 52.000 euros en efectivo, provenientes de la actividad delictiva.
Fueron necesarios varios meses de vigilancia y seguimientos para identificar los lugares que debían ser objeto de registros domiciliarios para la incautación de la droga y las armas. Durante la operación, que se llevó a cabo el 9 de febrero, uno de los sospechosos intentó cargar un fusil de asalto, aunque no llegó a utilizarlo. Tal vez pensaba que la Policía no era la Policía, sino delincuentes intentando robarles su droga.
