**Título: Análisis del impactante robo de la Mafia a un furgón blindado en Italia**
Los protagonistas de esta semana seguramente han visto en más de una ocasión la película *Heat*, dirigida por Michael Mann, la cual reunió a un elenco encabezado por Al Pacino, Robert De Niro y Val Kilmer, además de contar con una joven Natalie Portman que comenzaba su carrera en el cine. Este grupo representaba a una banda de atracadores profesionales, un fenómeno criminal que, en la vida real de 2026, ha superado lo que se muestra en la ficción.
El 9 de febrero, coincidiendo con el aniversario del crimen de Barbate, se llevó a cabo un nuevo atraco digno de película contra un furgón blindado en Italia, perpetrado por un comando extremadamente bien organizado. El asalto adquirió relevancia internacional cuando un conductor logró grabar la explosión de la puerta trasera del vehículo, y el video se volvió viral en cuestión de horas.
El método utilizado es el que han perfeccionado grupos relacionados con la Mafia Foggiana y los clanes históricos sardos: de nueve a diez miembros coordinados, uso de armamento militar, bloqueo de las vías de circulación, neutralización del entorno, y la utilización de explosivos para abrir la caja del furgón.
El asalto se llevó a cabo en la autovía 613, que conecta Brindisi con Lecce, a la altura de Tuturano, en la región de Puglia. El objetivo era un transporte de la empresa Battistolli que transportaba seis millones de euros desde su sede en Brindisi hasta el Banco de Italia en Lecce. La planificación fue tan meticulosa que el grupo conocía a la perfección la ruta, los tiempos de desplazamiento y los posibles puntos ciegos en la cobertura policial.
Estas bandas han alcanzado un nivel de profesionalización tan alto que se ha convertido en un problema estructural para el Estado italiano. Sus acciones no son improvisadas ni fruto de la oportunidad: requieren meses de inteligencia previa, estudio de rutinas, infiltración de información y ensayos logísticos.
La ejecución, no obstante, se concentra en apenas unos minutos, lo que reduce drásticamente la capacidad de reacción de las fuerzas policiales. La violencia, además, no es un elemento accesorio, sino central en su estrategia: disparos intimidatorios, vehículos incendiados para bloquear vías de acceso y explosivos de alta potencia son parte del guion habitual.
Solo la empresa mencionada ha sufrido 14 robos en un período de dos años como el que aquí se describe, y en el país transalpino hay que añadir al menos otra decena de robos que han afectado a otras empresas. Este atraco del 9 de febrero no tuvo un desenlace favorable para los ladrones, ya que no lograron colocar el explosivo en el lugar exacto de la puerta del furgón, y al producirse la explosión activaron un sistema de seguridad que será adoptado ahora por muchas empresas del sector.
Este sistema se denomina Spumablock, y consiste en que el interior de la caja de seguridad transportada en el furgón blindado se recubre en cuestión de segundos con una espuma que se solidifica, impidiendo un acceso rápido a los atracadores, lo que les obliga a desistir de su intento. Eso fue lo que ocurrió esta semana en Puglia.
La pregunta que surge de manera inevitable es si un escenario similar podría reproducirse en España. Desde una perspectiva criminológica, la respuesta es afirmativa. España cuenta con una extensa red de autovías, junto con importantes movimientos de efectivo relacionados con el turismo, la actividad comercial, la logística bancaria rutinaria y las pensiones, que son transportados por empresas de seguridad que operan diariamente con rutinas relativamente predecibles. Aunque en los últimos años no se han producido asaltos del calibre italiano con uso sistemático de explosivos y grandes comandos, esto no implica que el riesgo sea inexistente.
En la actualidad, en Italia, se empieza a considerar de manera seria que tras estos numerosos atracos está la mano de la mafia local, en este caso, la Mafia Foggiana, una organización que lleva años bajo la lupa de los fiscales antimafia. Si ahora se comienza a ejercer presión judicial en Italia contra estos ladrones, y como se sabe, el ecosistema criminal europeo está cada vez más interconectado, es probable que realicen viajes exprés para cometer hechos premeditados.
Las organizaciones criminales internacionales ya no operan de manera estrictamente local; comparten técnicas, proveedores de armas, especialistas en explosivos y contactos para colocar el dinero que han obtenido. Si los métodos de la Mafia Foggiana han demostrado cierta eficacia, es razonable pensar que puedan ser replicados por grupos establecidos en otros países o incluso ejecutados por equipos itinerantes que actúen en territorio español y regresen rápidamente a su país de origen. Esto ya ha ocurrido anteriormente con bandas como el 'Dream Team', una célebre red de atracadores franceses que visitó España a finales de los años 90 y principios de los 2000.
Ellos fueron responsables, por ejemplo, del atraco de película que tuvo lugar en agosto de 1999 en el aeropuerto de Málaga, pero el salto cualitativo que suponen estos comandos radica en tres elementos: capacidad militar, inteligencia previa exhaustiva y control absoluto del entorno durante la ejecución.
Este modelo obliga a replantear los protocolos de seguridad de las empresas de transporte de efectivo. Se habla en términos militares porque hay constancia de que hay exmiembros de las Fuerzas Armadas italianas en las filas de estas organizaciones criminales. De hecho, Giuseppe Iannelli, uno de los dos detenidos por estos eventos, es un exparacaidista del batallón San Marco.
En primer lugar, en España será esencial revisar las rutas y horarios. La rotación constante de itinerarios, la variación horaria y el uso de rutas alternativas deberán convertirse en norma. Además, se impondrá un análisis dinámico de riesgos por tramos de carretera, identificando puntos susceptibles de emboscada: áreas con baja cobertura móvil, tramos con escasa visibilidad o zonas con accesos secundarios que faciliten la huida.
En el reciente caso de Italia, su fuga se vio mermada porque no eligieron el lugar más adecuado para escapar tras cometer los hechos, lo que provocará su captura eventual, ya que han sido localizadas pruebas muy contundentes.
En segundo lugar, la tecnología desempeñará un papel crucial. Los sistemas de geolocalización en tiempo real deberán integrarse con centros de control capaces de detectar anomalías de forma instantánea: detenciones no programadas, cambios bruscos de velocidad o pérdida de señal. Asimismo, será necesario reforzar los sistemas de entintado automático y neutralización del efectivo, de manera que, aunque el asalto logre abrir el compartimento, el dinero resulte inutilizable.
Un tercer eje será la formación del personal. Los vigilantes de seguridad deberán recibir entrenamiento específico en protocolos ante ataques con explosivos y armas de fuego. La prioridad absoluta será la preservación de la vida, lo que implica evitar enfrentamientos directos cuando la superioridad armamentística del grupo atacante sea evidente. En estos escenarios, la coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado debe estar previamente planificada, con canales de comunicación seguros y directos.
Además, será necesario fortalecer la cooperación público-privada. Las empresas de transporte de fondos deberán compartir información sobre intentos de seguimiento, incidentes sospechosos o patrones anómalos detectados en determinadas áreas. La inteligencia preventiva es la única herramienta efectiva frente a organizaciones que dedican meses a planificar un único golpe.
Desde una perspectiva normativa, podrían considerarse revisiones en los requisitos técnicos de los vehículos blindados, incrementando los estándares de resistencia a explosivos. Igualmente, el uso de escoltas en determinados trayectos de alto riesgo podría volver a ser considerado en situaciones excepcionales.
Título: Análisis del asalto espectacular perpetrado por la Mafia a un furgón blindado en Italia
Contenido completo: Sin embargo, el impacto más significativo no se limitará únicamente a lo económico. El verdadero peligro reside en la posibilidad de que haya víctimas civiles. Los robos llevados a cabo en carreteras abiertas al tráfico presentan un riesgo indiscriminado: disparos cruzados, vehículos en llamas y explosiones pueden afectar a conductores ajenos al atraco. Este aspecto eleva la presión social y política para implementar medidas preventivas antes de que ocurra un incidente grave en el territorio español.
En resumen, lo que en la ficción se representaba en Heat como un enfrentamiento entre policías y ladrones sofisticados se ha transformado en una realidad criminal palpable en Europa. España no se encuentra exenta de esta amenaza. La anticipación será fundamental: es necesario adaptar los protocolos, invertir en tecnología, fortalecer la cooperación y reconocer que el crimen organizado está en constante evolución. Las compañías de transporte de valores deberán adelantarse al riesgo, dado que cuando estos grupos operan, lo hacen con tal celeridad y violencia que el margen de reacción es mínimo. La distinción entre un intento fallido y una tragedia podría depender de decisiones tomadas hoy en materia de seguridad.
